En esta navidad hay quienes se quejan de que «todo tiempo pasado fue mejor». Pero esas quejas no demuestran mucha sabiduría. Comienza un nuevo año con una auténtica espiritualidad.
La vida interior no debe ser perturbada de sentimientos narcisistas, aquellos que son atraídos por ese sentimiento terminan en la oscuridad. ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? (1Co 6, 19); “Porque vosotros sois templo del Dios vivo” (2Co 6.16-17).
El materialismo y el exceso de prepotencia de las ideologías tóxicas y narcisistas sofocan tu espíritu.
NO PERMITAS que espíritus sin identidad propia te hagan perder el camino de la santidad. Despierta porque su palabra te advierte que: “Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios”. Levítico 19:2-18. Bien, nos los dice su palabra: “Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos morada en él” (Jn 14, 23). El reino de Dios es espiritual; Jesús dijo que su reino no era de este mundo (Juan 18:36). La Espiritualidad es un aspecto esencial del ser humano.
Es una vida interior, algo que no es mente y cuerpo, sino espíritu.
Es algo más amplio que una religión, un proceso dinámico mediante el cual las personas encontramos trascendencia, un sentido final a la vida … A nuestro ser interior.
No busques a Dios fuera de ti porque “Dios es Amor”. El amor es un don que llevamos dentro. La vida espiritual es lo más grande que tenemos. Recuerda que Dios es espíritu. Otra cosa debes recordar, y es, que el día de mañana trae su propio afán, por lo tanto, no debes afanarte. Llénate DE LUZ.