UNA VIDA LIBRE DE MANCHAS Y ARRUGAS.
TU VIDA CRISTIANA tiene un patrón de vida SEGÚN Dios lo ha diseñado.
Como punto de partida: DEBES RENUNCIAR A TODO LO QUE TE OBSTACULIZA LLEGAR AL REINO Y SU MARAVILLOSO PODER.
Como punto de inicio: CRISTO DEBE GOBERNAR Y CONVERTIRSE EN EL CENTRO DE TUS RELACIONES Y EL CULTO.
Nota importante: Debes comprender que VAS A SUFRIR CONSECUENCIAS SI NO HACES LA VOLUNTAD DE DIOS. RECUERDA QUE VIVES POR FE NO POR VISTA. ACTIVEMOS NUESTROS IMPULSOS INTERNOS, INSPIRACIONES PROFÉTICAS, O CIRCUNSTANCIAS EXTERNAS. TENEMOS QUE RECIBIR POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO LA VOLUNTAD DE DIOS. NO PUEDES DARLE LIBERTAD A TU IMAGINACIÓN. TU MENTE Y TUS EMOCIONES NO LE SIRVEN A DIOS. Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado. Sigue este consejo de parte de DIOS: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Ahora pues, oye su voz. Sin embargo, les advertirás solemnemente y les harás saber el proceder del rey que reinará sobre ellos. Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.» «Porque yo sé los planes que tengo para vosotros» –declara el SEÑOR– «planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina. Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino que sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta. Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Más tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna. Guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. Teniendo buena conciencia, para que en aquello en que sois calumniados, sean avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo. Pues es mejor padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios, que por hacer el mal. Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu.
No olvides BUSCAR LA SABIDURÍA DE DIOS.
RECUERDA que LA DEMANDA DE DIOS ES QUE TENGAS UNA CONDUCTA INTACHABLE.