No importa qué tan activos estemos en ciertas actividades, lo que importa es qué tan OBEDIENTES le somos a Dios. Nuestra obediencia y al que obedecemos determina al que en realidad servimos. Como dice en Santiago 4:7-8. Solo podemos servir al que obedecemos y a quien nos sometemos. Como dice en Filipenses 2:5-11. Acércate a Dios, y él se acercará a ti. No podemos servirle a distancia, sin conocerle. Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó. 1 de Samuel 13:13-14. Sé prudente delante de él y obedece su voz. Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes {teníais} en vuestra ignorancia. Cumple con sus mandatos y ponlos en practica. Ten cuidado de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma (Dt 26:16). Procura que nunca se aparte de tus labios. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien (Jos 1:8).
Acercate a Dios, y él se acercará a ti. No podemos servirle a distancia, sin conocerle.