No hay duda que se esta viviendo un tiempo de aislamiento y porque no usar los tiempos a nuestro favor.
La palabra de Dios te hace una exhortación en 2 Cor 6: 1-10:
Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.
2 Porque dice:
En tiempo aceptable te he oído,
Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.
3 No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado;
4 antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;
5 en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos;
6 en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero,
7 en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra;
8 por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces;
9 como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos;
10 como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.
JESÚS te salvo y ahora es tiempo de salvarte a ti mismo. El don de FE se activa siempre que tu creas que dentro de ti habita el Espíritu Santo y el mismo Espíritu Santo obra para librarte de todo mal. El don de fe es un estado de habilidad sobrenatural. CREER en Dios sin dudar. Esa misma habilidad ayuda a que puedas combatir tu incredulidad. Con esa misma habilidad podrás enfrentar cualquier circunstancia. No olvides confiar en la palabra de Dios obedeciendo a su llamado.
¡NO REHÚSES a los beneficios de la gracia. No deshonre tu ministerio porque sin fe es imposible agradar a Dios, yo le hablo al cristiano!.